Resumen IA:El Crédito con Aval del Estado (CAE) en Chile se diseñó para facilitar el acceso a la educación superior. Si bien el cobro inicia tras el egreso, la mora prolongada activa la garantía estatal. En estos casos, la Tesorería General de la República puede retener devoluciones de impuestos para saldar la deuda. Actualmente, no existe una condonación general, pero hay un proyecto de ley en trámite que propone terminar con el CAE, crear un nuevo sistema de financiamiento y condonar deudas de forma parcial y voluntaria, pendiente de aprobación en el Senado.
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El CAE nació como una herramienta para que estudiantes pudieran iniciar o continuar estudios superiores cuando no tenían recursos suficientes para cubrir el arancel de su carrera. Según ChileAtiende y Comisión Ingresa, el crédito se otorga para pregrado en instituciones acreditadas, no requiere avales familiares y su cobro comienza 18 meses después del egreso; si hay deserción, el pago empieza en noviembre del segundo año sin matrícula.
La parte menos conocida es qué pasa cuando alguien entra en mora por un tiempo prolongado. ChileAtiende explica que, si eso ocurre, el Estado o la casa de estudios pagan la garantía asociada al CAE y luego el deudor debe regularizar mediante un convenio de pago con sus acreedores; si egresó, ese convenio se firma con la Tesorería General de la República. Además, si existen cuotas impagas, la TGR puede retener la devolución de impuestos en la Operación Renta para abonar la deuda del CAE.
Eso ayuda a entender por qué tantas personas sienten que ya no le deben solo a un banco, sino derechamente al Estado. El diseño del sistema hace que la garantía pública entre a operar cuando el deudor incumple, y desde ahí el cobro puede seguir por la vía fiscal o a través de convenios de regularización. Incluso en marzo de 2026, el ministro de Hacienda señaló que existían cerca de 1.800 morosos del CAE con ingresos brutos superiores a $5 millones mensuales, acumulando una deuda impaga con el fisco de 20 millones de dólares, y advirtió que el Ejecutivo usaría herramientas legales, incluidos embargos, para recuperar esos recursos.
Entonces viene la gran pregunta: ¿se puede condonar? Hoy no existe una condonación general y automática ya vigente para todos los deudores, pero sí hay un proyecto de ley en tramitación que busca terminar con el CAE, crear un nuevo Financiamiento Público para la Educación Superior y aplicar un mecanismo de condonación y reorganización de deudas educativas. El Presidente Gabriel Boric explicó en febrero de 2026 que la propuesta contempla una condonación parcial para quienes adhieran voluntariamente, y que el porcentaje dependería de factores como si la persona egresó o no, si está al día y cuántas cuotas ha pagado.
La promesa, eso sí, todavía depende del Congreso. La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el proyecto en agosto de 2025 y el propio Gobierno indicó que la iniciativa pasó a segundo trámite constitucional en el Senado, mientras Presidencia habló de sus efectos “en caso de transformarse en ley”. En simple: sí, podría haber condonación, pero por ahora sigue siendo una reforma en trámite y no un perdonazo automático ya asegurado para todos.
